El viaje
Lunes 20 Julio
Disculpas porque estoy escribiendo con un teclado cirilico y saldra lo que salga.Cuando este en España, a mediado de agosto ya lo corregiré.
Quino es una buena persona, compañero de trabajo y además amigo. Un buen amigo y muy amigo, no solo mio, sino de todos sus amigos.
Como teniamos que solucionar el mundo. A Quino le interesa, sobre todo, solucionar el mundo mas inmediato, el que se muve a pocos metros de los pies que apoyamos en el suelo y como excepcion los que apoyan Butragueno, Raul y comania. Como teniamos que solucionar el mundo, Quino se brindo a llevarme a Zaragoza para coger el autobus que me llevara a Madrid. En el camino, Quino siempre defiende la teoria de que los viejes dan mucho de si, hablamos de las soluciones que necesitamos. Y casi tenemos que volver porque el camino dio lo justo para tocar todos los temas necesarios. Con Quino es con la persona con la que mas hablo y como la semana pasada estuvo de vacaciones habia mucho de que platicar.
En Zaragoza nos hicimos la foto correspondiente y cada uno a lo suyo, el de vuelta yo a Madrid.
Irina, la chica que habla ametrallando las frases a una velocidad irrepetible, es la de mi derecha. A la izquierda una profesora rusa de español.
Llegue a Moscu sobre las seis de la manana moscovita. Me habian hablado mucho de la indiferencia y la distancia que ponen por el medio los rusos. Mi experiencia ha sido de todo lo contrario. Una rusa, Irina, que venia en el mismo vuelo se brindo a ayudarme desinteresadamente, me conujo a todas parte, hizo por mi todos los papeles como si fuera un nino y llamo a su padre para que viniera con el coche y me llevara hasta el hotel. Ella trabajaba esa misma manana y lleg tarde al trabajo por el desvelo que tuvo en que yo estuviera bien. Muchas gracias.
Sali a tormar un chai, que es como llaman aqui los rusos al te, tuve una conversacion de aproximadamente un cuarto de hora con el camarero y un cliente. Por supuesto no tengo ni idea de lo que m dijeron ni ellos de lo que yo les dije. Me invitaron al chai y me llevaron a un restaurante, en coche, a comer. Increible.
El dia lo pase por el barrio donde esta el hotel. Me gusta callejear. Como no esta en el centro, veo las costumbres de la gente de a pie, no de los turistas.

